miércoles, 4 de mayo de 2011

Change

Dedo pulgar. Dedo corazón. Chasquido.
Cerrar los ojos. Abrirlos. Parpadear.
El pum-pum del corazón.
Dar un paso al frente. Después otro.
Un segundo. Medio segundo. Un cuarto de segundo.

Eso es lo que tarda en cambiar la vida.

De repente te das cuenta de que las cosas han cambiado. Sabes que la vida es injustísima y que no puedes hacer absolutamente nada. Te sientes impotente. Te desgarras por dentro. Intentas buscar un motivo por el que seguir, algo por lo que sonreir, alguien a quien aferrarte. Buscas una mano inocente, un hombro hasta entonces invisible, una mirada que diga todo sin palabras.

Lo mismo tarda la vida en cambiar, que en encontrar un motivo, una mano, un hombro o una mirada. Lo mismo. Ese chasquido, ese parpadeo, ese latido, ese paso, ese cuarto de segundo...



Á*

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